Sobre el profesional
Psicología CAPIA es un centro de salud en Barcelona, fundado por la psicóloga Miriam Bosch, con el objetivo de ofrecer una intervención eficaz y personalizada basada en conocimientos sólidos y científicos. Su filosofía se centra en dotar a los pacientes de recursos y herramientas prácticas para que puedan gestionar sus pensamientos y emociones. Una de sus prioridades es la accesibilidad, garantizando una cita en muy pocos días (3-5) para evitar largas listas de espera.
Cuentan con un equipo de psicólogos expertos en diversas áreas, asegurando que cada paciente sea asignado al profesional más indicado para su motivo de consulta. Ofrecen un servicio integral que abarca la psicoterapia para adultos, adolescentes y niños, así como terapia de pareja y familiar. Su enfoque se basa en una terapia integradora (principalmente cognitivo-conductual) para tratar una amplia gama de problemáticas como la ansiedad, depresión, dependencia emocional y duelos. Además, disponen de servicios especializados como psiconutrición, coaching, psicología perinatal y psicología forense.
Reseñas de Google
Estoy muy contento de haber conocido a Nuria, llevo meses con ella, hacer las pruebas que necesitaba hacer para alcanzar las respuestas que necesitaba han sido todo un alivio para mí. Es una gran profesional, pero también es una gran persona. Tiene un corazón inmenso, es muy afectuosa, te cuida con la mayor delicadeza del mundo. He mejorado mi memoria gracias a ella. Y todo en general distintos aspectos y aptitudes de mi se han fortalecido. Le estoy muy agradecido. Muchas gracias por todo Nutria. Espero seguir contando con tu apoyo.
Creo que una de las mayores alegrías que tengo en este momento tan delicado es poder contar con Núria. Me siento muy comprendida, tanto que a veces siento que casi me lee la mente, y la conversación fluye fácilmente.
Noto que se prepara muy bien las sesiones, ya que parece que siempre tiene una idea clara sobre lo que quiere tratar conmigo, y además recuerda bastantes detalles de cosas que le he contado.
No llevo mucho tiempo, pero empiezo a entender mis procesos internos y estoy descubriendo cosas sobre mí que me eran desconocidas y que son importantes para intentar llevar mi día a día de la mejor manera posible.
Estoy muy agradecida tanto con ella como con quien me la asignó, porque creo que acertó de lleno.
Peor experiencia imposible.
Teníamos sospechas de que mi pareja podía tener un posible TEA, por lo que estuvo buscando lugares donde realizarse pruebas psicológicas para confirmarlo. Finalmente se decidió por esta clínica, y no pudo haber tomado peor decisión.
Desde la primera cita, la persona que le asignaron ya le modificó la visita por motivos personales. La segunda cita estaba programada para un jueves y, literalmente, le dijo que sería mejor cambiarla al viernes porque era “mejor momento”. Mi pareja le comentó que no le iba bien, y aun así, horas antes de la cita del jueves, se la anuló alegando que tenía migrañas y que tendría que ser el viernes. ¿No habría sido más sencillo ser sincera desde el principio y decir que no se encontraba bien?
En las siguientes sesiones, por distintos motivos (algunos justificados), se produjeron más cambios. En ninguna se respetó el día acordado, llegando a modificarse al menos cuatro citas. En una de ellas, ni siquiera se avisó de la cancelación.
Mi pareja, que es una persona altamente sensible y para quien este tipo de inestabilidad supone un gran impacto en su rutina, pasaba el día con ansiedad, agobiada, esperando cambios o confirmaciones de las visitas.
Además, las evaluaciones eran frías y no tenían en cuenta el estado emocional de la persona. Entiendo que se trata de pruebas diagnósticas con un objetivo concreto, pero siendo profesionales de la psicología, ¿no deberían mostrar un poco más de empatía?
En una de las sesiones en las que realizó un test, mi pareja se quedó esperando indicaciones para marcharse, ya que no tenía claro si había finalizado. En lugar de comunicárselo de forma adecuada, la psicóloga le dijo: “Ahora tienes un trabajo muy importante que hacer: irte a tu casa”. Alucinante.
En fin, como se puede ver en otras reseñas, esta no es la única queja sobre la atención recibida. Vosotros decidís si preferís una experiencia agradable en cualquier otra clínica o arriesgaros a sufrir una inestabilidad constante.
Por cierto, como también hemos visto en otras reseñas, hubo confusión con la dirección del centro: se enviaban mensajes con una dirección, pero en los WhatsApps de la psicóloga aparecía otra diferente.
Quiero agradecer especialmente a Anna que es mi psicóloga, quien me está ayudando en todo este proceso y decir que desde que inicié las sesiones hace ya aproximadamente 2 meses he notado ciertas mejoras en mi. Todos sus consejos y su ejercicios de terapia me han ayudado a reconocer lo que me pasa en cada momento y a saber cómo afrontar esa situación. Estoy muy agradecida 💗
Me están ayudando mucho. Había estado en otros centros y no conseguía conectar con el proceso o con la persona. En CAPIA fue superfácil. Me sentí muy seguro en un entorno muy cómodo donde expresar todas mis inquietudes. Me llevo reflexiones muy útiles. Lo recomiendo mucho.
